Un contingente de 300 elementos del Ejército arribó a Mazatlán, Sinaloa, para reforzar las labores de seguridad ante el incremento de la violencia registrado en el municipio durante los últimos dos meses.
Dos aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Mazatlán con los efectivos, quienes serán desplegados para apoyar las operaciones contra los grupos delictivos que mantienen una disputa en la zona.
El refuerzo militar ocurre después de diversos operativos en los que autoridades localizaron seis artefactos explosivos artesanales, cargadores para armas automáticas y otros materiales relacionados con actividades delictivas.
En comunidades rurales como Las Iguanas y San Marcos también fueron encontrados artefactos explosivos, un vehículo abandonado, cargadores abastecidos y 30 cartuchos útiles.
A estos hallazgos se sumó el descubrimiento, durante la mañana de este martes, de una hielera con restos humanos a un costado de la carretera México-Nogales, a la altura de la sindicatura de Villa Juárez.
La alcaldesa interina de Mazatlán, Minerva Osuna Zavala, atribuyó el incremento de la violencia de los últimos dos meses a la disputa entre dos grupos de la delincuencia organizada, situación que ha repercutido en delitos de alto impacto como homicidios y desapariciones.
Con la llegada del nuevo contingente, las autoridades federales buscan fortalecer la presencia militar y las acciones operativas en el municipio para contener la actividad de los grupos criminales.








