En medio de la cercanía del Mundial de Futbol 2026, colectivos y familiares de personas desaparecidas realizaron una manifestación en los alrededores del Estadio Ciudad de México, donde colocaron fichas de búsqueda para denunciar la falta de respuesta institucional ante la crisis de desapariciones que enfrenta el país.
El espacio, que será sede del partido inaugural del torneo internacional, se convirtió por unas horas en escenario de protesta y memoria. En lugar del ambiente deportivo habitual, el sitio fue ocupado por mensajes de denuncia, fotografías de personas ausentes y consignas impulsadas por madres buscadoras y familiares que exigen justicia.
Entre las voces presentes estuvo Inocencia González, madre de una joven desaparecida, quien cuestionó la postura oficial sobre la problemática y sostuvo que la desaparición forzada continúa siendo una realidad en México. Rodeada de otras familias, señaló que las labores de búsqueda siguen recayendo principalmente en los propios colectivos, ante lo que consideran una insuficiente actuación gubernamental.
La manifestante comparó el amplio despliegue de seguridad previsto para la Copa del Mundo con los limitados recursos humanos que, aseguró, suelen acompañar las jornadas de búsqueda en campo, donde participan familiares durante exploraciones y excavaciones.
González insistió en que las fichas de búsqueda representan mucho más que simples impresos: detrás de cada una existe una historia familiar interrumpida, una ausencia que involucra madres, padres, hijos, hermanas o hermanos que continúan esperando respuestas.
Durante la protesta, los colectivos hicieron un llamado a la ciudadanía para no retirar los carteles colocados en espacios públicos, al señalar que cada impresión implica un gasto económico para las familias y constituye una herramienta fundamental para visibilizar los casos.
La movilización también contó con expresiones artísticas. La creadora Elsa Oviedo presentó una intervención visual inspirada en la identidad de la Selección Mexicana, en la que sustituyó el águila nacional por una pala, símbolo utilizado por las madres buscadoras en sus labores de rastreo. La obra fue acompañada por una consigna que alude a la gravedad del fenómeno de desapariciones en el país.
La artista explicó que su intención es llamar la atención sobre una problemática que, a su juicio, no ha recibido una respuesta proporcional a la magnitud de la crisis.
La protesta ocurre en un contexto de creciente discusión nacional e internacional sobre el tema. A principios de abril, un informe del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU planteó la posibilidad de que la situación mexicana pudiera encuadrarse como un crimen de lesa humanidad debido a su dimensión, postura rechazada por el Gobierno federal.
En las semanas previas al arranque del Mundial, las acciones de colocación de fichas de búsqueda han cobrado mayor visibilidad. Aunque desde hace años estos carteles forman parte del paisaje urbano en distintas regiones del país, recientes propuestas para limitar su instalación en algunos espacios públicos han generado rechazo entre colectivos y familiares, quienes consideran estas herramientas como una forma de denuncia, memoria y exigencia ante la falta de respuestas oficiales.








