El incendio forestal conocido como “Hawk Fire” ha consumido más de 15 mil acres, equivalentes a unas 6 mil 70 hectáreas, en el estado de Nevada y mantiene bajo alerta de evacuación a cerca de 90 mil personas.
El siniestro comenzó el sábado en el condado de Washoe, cerca de Reno, y, de acuerdo con las autoridades, habría sido provocado por actividad humana. El fuego permanece fuera de control y presenta un comportamiento considerado “extremo” por la Oficina de Administración de Tierras de Nevada.
Alrededor de 720 bomberos y trabajadores de emergencia participan en las labores para contener las llamas, que avanzan rápidamente y representan una amenaza para zonas habitacionales.
Hasta el momento, unas 42 mil personas han sido evacuadas de manera obligatoria, mientras que otras 45 mil permanecen bajo alerta ante la posibilidad de que las autoridades ordenen su salida.
El condado de Washoe permanece en estado de emergencia desde el sábado, cuando el gobernador de Nevada, Joe Lombardo, advirtió sobre la rápida propagación del incendio y el riesgo para las viviendas.
“Esta es una situación activa y en constante evolución”, señaló el gobernador, quien pidió a los residentes de las zonas afectadas mantenerse atentos y seguir las instrucciones de las autoridades locales.








