“No hay hambre, no hay sueño, no hay miedo”: los Topos Azteca en labores de rescate tras el desastre

Por Redacción AAMX
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Un voluntario vestido completamente de color naranja acomoda con cuidado varias cajas de cartón en un carrito de equipaje dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. No se trata de un pasajero común: el contenido de las cajas son bolsas para cadáveres.

El hombre es Germán Bello, de 39 años, integrante de la Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca, una de las organizaciones civiles de búsqueda y rescate más reconocidas del país. La agrupación nació tras el sismo de 1985 en la capital mexicana y, desde entonces, ha participado en misiones dentro y fuera de México tras grandes desastres.

Bello forma parte de un equipo que continúa desplegado en la zona afectada de La Guaira, donde los trabajos de búsqueda se mantienen en edificios colapsados y viviendas derrumbadas, aunque la posibilidad de hallar sobrevivientes disminuye y las tareas se concentran cada vez más en la recuperación de cuerpos.

“Esa es mi recompensa: poder darle un rayito de esperanza a alguien”, expresó el rescatista.

Ingeniero electricista y propietario de un taller mecánico, Bello es conocido dentro de la brigada como “La Secre”, apodo que hace referencia a su papel como mano derecha del fundador del grupo, Héctor “El Chino” Méndez.

Méndez, de 80 años, fue uno de los organizadores de las labores de rescate civil tras el terremoto de 1985 en la Ciudad de México y ha encabezado durante cuatro décadas distintas misiones internacionales de los Topos.

Actualmente, también se encuentra en La Guaira coordinando las labores de búsqueda, en un esfuerzo por localizar a posibles sobrevivientes entre los escombros dejados por los sismos recientes.

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