Los hogares de Querétaro presentan la mayor diferencia del país en sus niveles de gasto dependiendo de si se encuentran en zonas urbanas o rurales. La distancia entre ambos sectores supera los 49 mil pesos trimestrales, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Gasto 2025.
Mientras una familia que habita en una localidad urbana destina, en promedio, 87 mil 731 pesos cada trimestre al gasto corriente monetario, en las comunidades rurales el monto baja a 38 mil 154 pesos. Esto significa que el gasto urbano es casi 2.3 veces superior al registrado en las zonas rurales.
La diferencia alcanza 49 mil 577 pesos, colocando a Querétaro por encima de entidades como Quintana Roo, Baja California Sur, Sonora y Baja California, que también presentan amplias distancias entre ambos sectores.
En contraste, Tlaxcala, Estado de México, Guerrero, Morelos y Nuevo León registran las menores diferencias entre el gasto de los hogares urbanos y rurales, con brechas inferiores a 10 mil pesos.
A nivel nacional, la distancia promedio es de 22 mil 520 pesos trimestrales. Los hogares urbanos gastan alrededor de 62 mil 985 pesos, mientras que en las localidades rurales el promedio es de 40 mil 465 pesos.
Querétaro también se encuentra entre las entidades con mayor gasto corriente monetario por hogar. En 2025 alcanzó un promedio trimestral de 81 mil 685 pesos, apenas por debajo de Ciudad de México, que encabezó la lista con 84 mil 564 pesos.
Nuevo León ocupó el tercer lugar con 80 mil 716 pesos, seguido de Baja California Sur y Baja California, mientras que los niveles más bajos correspondieron a Chiapas, Campeche, Tabasco, Oaxaca y Veracruz.
En el caso de Querétaro, los alimentos, bebidas y tabaco representan la principal categoría de gasto, al concentrar 31.7% del desembolso de los hogares. Le siguen transporte y comunicaciones, con 17.7%; educación y esparcimiento, con 11.6%; y vivienda y servicios, con 10.7%.
El resto se distribuye entre cuidados personales, enseres domésticos, salud, vestido y calzado, así como transferencias y otros gastos.
Los resultados permiten observar no solo cuánto gastan los hogares, sino también las diferencias existentes entre las condiciones económicas de quienes viven en zonas urbanas y quienes habitan en comunidades rurales del estado.








