El proyecto ferroviario México-Querétaro registra un avance del 32 por ciento y cuenta con el 90 por ciento del derecho de vía liberado, informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante una supervisión de los trabajos, que están a cargo de ingenieros militares de la Secretaría de la Defensa Nacional.
La obra forma parte del programa federal para desarrollar alrededor de 2 mil 500 kilómetros de infraestructura ferroviaria durante el actual sexenio, con el propósito de recuperar el transporte de pasajeros, mejorar la conexión entre ciudades y ofrecer alternativas ante la saturación de las carreteras.
Sheinbaum señaló que, además de reducir los tiempos de traslado, los trenes contribuirán al crecimiento económico de las regiones por las que circularán, tanto por la conectividad que ofrecerán como por los empleos que generará su construcción.
En el caso de la ruta México-Querétaro, el proyecto contempla estaciones en Buenavista, en la Ciudad de México; Huehuetoca, Estado de México; Tula de Allende, Hidalgo; San Juan del Río, y dos puntos más en territorio queretano: El Marqués, donde estará la terminal, y La Corregidora, en la zona centro de la capital.
La presidenta también confirmó que ya se contrató la adquisición de 47 trenes, cuya fabricación comenzó en Ciudad Sahagún, Hidalgo. Las unidades utilizarán tecnología híbrida diésel-eléctrica.
Otro de los aspectos previstos es la conexión de las estaciones con los sistemas de transporte público de cada localidad, a fin de facilitar los traslados de los usuarios y vincular el servicio ferroviario con las redes de movilidad existentes.
El Tren México-Querétaro se integra a una estrategia nacional que incluye otras rutas, como México-Pachuca, Querétaro-Guadalajara y el corredor hacia Nuevo Laredo, que atravesará San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León.








