El gobierno venezolano condenó de manera enérgica la decisión del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de declarar cerrado el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores, calificándola como una nueva «agresión» y una amenaza a su soberanía nacional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela señaló que la declaración de Trump constituye un intento de aplicar de manera extraterritorial la jurisdicción estadounidense, afectando la integridad territorial, la seguridad aeronáutica y la soberanía plena del país. La acción fue calificada como un acto hostil, unilateral y arbitrario, contrario a los principios del Derecho Internacional, dentro de lo que Caracas considera una política de agresión permanente con pretensiones coloniales sobre América Latina y el Caribe.
Venezuela aseguró que la medida representa una «amenaza explícita de uso de la fuerza», prohibida por el Artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas, y un intento de intimidación que viola el principio de mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Asimismo, exigió respeto a su espacio aéreo y advirtió que no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias de ningún poder extranjero, instando a otros países y organismos multilaterales a rechazar este «acto de agresión inmoral».
El comunicado oficial recordó que la medida unilateral de Estados Unidos suspendió los vuelos de repatriación de migrantes venezolanos, que forman parte del Plan Vuelta a la Patria, el cual ha permitido trasladar a 13 mil 956 personas en 75 vuelos hasta ahora.
Trump anunció la medida a través de su plataforma Truth Social, dirigiéndose a aerolíneas, pilotos y presuntos narcotraficantes: “El espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad”. Esta declaración se produce tras advertencias del mandatario sobre una ampliación de su estrategia militar antidrogas en la región, que ahora incluiría operaciones por tierra contra supuestos narcotraficantes venezolanos.
La Administración estadounidense ha autorizado a la CIA operar dentro de Venezuela, señalando al presunto Cártel de los Soles como responsable del tráfico de drogas en la región. Las acciones de Estados Unidos incluyen ataques a narcolanchas en el Caribe y el Pacífico oriental, que han dejado al menos 83 personas fallecidas en 21 operativos, en el marco de la operación «Lanza del Sur». Además, se ha reforzado la presencia militar en la zona con el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de la Armada estadounidense.




